El deseo que seguía ahí: aceptar que sí quiero otro bebé
Hay sentimientos que no hacen ruido, pero permanecen. Se esconden entre la rutina, entre pañales, trabajo, cansancio, cuentas, horarios, juguetes tirados en el piso y noches mal dormidas. Se silencian con la lógica, con el “ya debería estar bien así”, con el “ya tengo lo que soñé”. Pero no desaparecen. Read more









