Mis No Negociables como Mamá: Prioridades con Amor

Ser mamá es una experiencia llena de amor, aprendizaje y, también, de momentos desafiantes. Una de las lecciones más importantes que he aprendido en esta etapa es que establecer límites claros no solo protege a mis hijos, sino que también nos ayuda a construir relaciones más sanas y respetuosas con quienes nos rodean. Este post es para todas las mamás que alguna vez se han sentido mal porque alguien pasó por alto sus límites con sus hijos. Quiero recordarte que es tu maternidad, y tú decides cómo criar y proteger a tus pequeños. Aquí comparto mis no negociables como mamá.
Mis No Negociables como Mamá para mi Bebé
- No lo saques de mis brazos sin preguntar. Si yo no te lo doy, no es porque sea exagerada, es porque quiero respetar su tranquilidad.
- Respeta su sueño. No despiertes a mi bebé solo para cargarlo o verlo, su descanso es vital.
- No lo visites sin invitación en los primeros días. Es un periodo de adaptación para mí y para mi bebé. Te invitaré cuando estemos listos.
- No lo hagas llorar en broma. Su llanto no es algo para jugar.
- Lávate las manos antes de tocarlo. Nunca lo hagas después de fumar ni si llevas olores fuertes en la ropa.
- Respeta su horario y rutina. No nos hagas sentir mal si queremos irnos temprano de un lugar.
- No pases al bebé de mano en mano solo para complacer a otros adultos. Mi bebé no es un muñeco y sus necesidades van primero.
- Solo papá, mamá o personas autorizadas pueden bañarlo, cambiarlo o vestirlo. Estas son tareas íntimas que deben ser realizadas con cuidado.
- No publiques fotos o videos de mi bebé sin nuestro consentimiento. Su privacidad es importante para nosotros.
“Ser mamá no siempre es fácil, pero cada límite que defendemos es un acto de amor. Y ese amor es lo que construye su mundo seguro.”
Mis No Negociables como Mamá para mi Niña
- No le des dulces, comida no saludable o la pongas frente a la tele sin mi consentimiento. Aunque a veces yo lo haga, es mi decisión como mamá.
- No le pidas que guarde secretos para mí o para su papá. Esto no es correcto y va en contra de nuestros valores familiares.
- No le enseñes malas palabras ni fomentes actitudes irrespetuosas. Ya bastante tiene con las cosas que nosotros mismos, como padres, debemos corregir.
- Nunca reprimas sus sentimientos. Si necesita llorar, debe hacerlo; es parte de aprender a manejar sus emociones.
- No está obligada a querer a nadie. Si deseas ser querido por ella, gánatelo con tiempo, amor y dedicación.
- No hables mal de sus padres delante de ella. Esto solo genera inseguridades y confusión.
- No la obligues a dar besos o abrazos. El afecto no debe ser forzado ni condicionado.
- Si estás enfermo, no te acerques. Toma la iniciativa de cuidarla manteniendo tu distancia.
- No desautorices a papá o mamá frente a ella. La unidad de criterio es esencial para su seguridad emocional.
- No porque tengas la misma sangre creas tener autoridad sobre ella. Solo nosotros, como padres, tomamos las decisiones.
- No la avergüences en público si se equivoca. Prefiero enseñarle en privado con amor y respeto.
- No la obligues a compartir algo especial. Tú no compartirías tu casa o algo significativo con desconocidos.
- No la compares con otros ni critiques su apariencia. Ella merece crecer sin presiones innecesarias.
- Nunca te la lleves sin mi autorización, ni siquiera para un momento afuera. Su seguridad es mi prioridad.

¿Cuántas veces nos hemos encontrado en situaciones donde nuestros límites no han sido respetados? Es difícil enfrentarlo, pero es importante recordar que nuestros hijos dependen de nosotros para protegerlos, incluso cuando eso signifique incomodar a otros. No se trata de controlar, sino de cuidar.
Cada uno de estos “no negociables” no solo protege a mis hijos, sino que también les enseña a respetar sus propios límites y los de los demás. Si alguien no respeta tus decisiones como mamá, probablemente tampoco respetará a tus hijos. Establecer estos límites es una forma de enseñarles que sus necesidades son importantes y deben ser respetadas.
Tu maternidad es única, y solo tú sabes qué es lo mejor para tus hijos. Establecer límites claros no te hace exagerada, te hace una mamá comprometida y protectora. Nunca tengas miedo de defender tus “no negociables”, porque al hacerlo estás priorizando el bienestar y la felicidad de tus pequeños.
Recuerda: tus hijos, tus reglas, tu amor. Eso es lo que importa. ¡Y no necesitas la aprobación de nadie para proteger lo que más amas en el mundo!
2 Comments
Dannelis · January 23, 2025 at 3:30 am
Totalmente de acuerdo con todos tus NO. Es muy difícil para nosotras como mamá mantener la firmeza en esos aspectos que son tan importantes para nuestros bebés. Me identifico con cada uno de ellos, aún a los 8 años continúo librando esas batallas.
Herica Camila · January 27, 2025 at 5:34 am
Tus No Negociables son totalmente entendibles y estoy absolutamente de acuerdo con ellos, son límites que toda madre debería tener para sus hijos.
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